viernes, 3 de abril de 2009

"Estamos bajando un cambio"

Ganadores del Premio Gardel de Oro por su álbum "La argentinidad al palo", la banda liderada por Gustavo Cordera propone autorreflexión y una actitud menos ambiciosa luego de la tragedia de Cromañon.


"Somos una sociedad que funciona con el maltrato, la represión y el castigo y que de repente, te estén acariando con algo, como este premio, es casi insoportable". La frase la pronuncia un Gustavo Cordera relajado, contento pero sin euforia, en uno de los camarines del Gran Rex, minutos después de que su banda, Bersuit Vergarabat, se llevará el Gardel de oro. "A la vez, tenemos un agradecimiento muy grande, sobre todo para tanta gente que confió en nosotros. Esta distinción para la banda, que llega ahora, es la de formar parte, ser aceptados por la tribu del rock nacional. El reconocimiento de la gente ya lo teníamos, pero nos faltaba el de nuestros pares", asegura.

Bersuit, diecisiete años después de su debut como grupo, se ganó definitivamente su lugar en la tribu con el disco La argentinidad al palo, que el año pasado los llevó a llenar diez veces en dos semanas, el Luna Park. Ahora Cordera, que define a Litto Nebbia y León Gieco, como "caciques magnánimos" que lo saludan de igual a igual, definitivamente se siente del otro lado de la vidriera.

El bajista Pepe Céspedes agrega más mística al presente que vive la banda. "Esta es la primera vez que nos nominan en algo, por eso es algo impensado para nosotros que somos una banda, como dice un amigo, de "Aveyaneda", del Doque, esos lugares olvidados". Y ahí mismo, en ese camarín desordenado, con restos de comida, tubos fluorecescentes y gritos post ceremonia de músicos, asistentes y otros rubros, se les vienen encima, en una mezcla de alivio, nostalgia y cosquillas de triunfo, los recuerdos de los primeros shows, cuando tocaban apenas para un par de curiosos. "Ahora nos acordamos del día que hicimos un homenaje a los Rolling Stones tocando en Oliverio para 10 personas, mientras los Rollings tocaban en River", cuentan Cordera y Céspedes, como portavoces del grupo.


¿Creen que este disco llegó en el momento justo, que era lo que la gente quería oír?
Cordera: No lo pensamos así, pero como estuvimos recorriendo mucho en la época del gran exilio después del 2001, en el exterior conocimos la argentinidad de manera tan exagerada y maravillosa que todas nuestras canciones tenían que ver con ese ser que estaba naciendo y se volvía a preguntar quién era. Encontramos gente de clase media-alta que estaba haciendo las mismas cosas que hacían acá los bolivianos y paraguayos. El país estaba en una gran mutación y veíamos gente que se emocionaba por un alfajor y lloraba. La argentinidad brotaba por todos lados y no hicimos más que mostrar lo que veíamos.


¿Qué sigue ahora entonces?

En el nuevo disco que sale en mayo estamos viendo otra historia, el movimiento rockero está viviendo otra historia porque cargamos con 200 muertos. Llevamos en nuestro barco las almas de 200 pibes que están pesando, en todo sentido. Por eso creemos que es un buen momento para reflexionar sobre la ambición. Sobre vender más discos, meter más gente en los recitales, tener más banderas, más bengalas. Esa conducta siempre fue enaltecida por la sociedad; nunca se la condenó. Por eso tuvimos presidentes como Menem, Videla o Galtieri o gobernadores que usan los recursos naturales para venderlos en beneficio propio. Y nunca fueron condenados por la sociedad. Y ahora con lo que pasó en Cromañón buscan un culpable y no lo van a encontrar, porque no creo que haya ni culpables ni responsables en esto. Lo que sí creo es que hace falta una reflexión muy grande sobre la ambición. La naturaleza se rebeló contra el movimiento en Cromañón, precisamente por meter más gente de la que se podía, por tirar más bengalas y no podemos dejar de reflexionar sobre eso. Nosotros estamos bajando un cambio y todas las bandas están bajando un cambio. Creo que estas almas perdidas pueden llegar a lograr que seamos mejores personas.

Céspedes: Con lo que pasó en Cromañón, quedaron cerrados los espacios under para las bandas que empiezan. Salvo en las plazas, los pibes no tienen dónde mostrar lo que hacen. No hay que olvidarse de que todos: Los Piojos, La Renga, Soda Stereo, Sumo, Los Redondos, surgimos del under.

Cordera: Tenemos que tener cuidado, porque la derecha está en su salsa con todo esto y puede terminar con el movimiento.

Cordera está muy sensibilizado con este presente de su banda y del rock en general y se nota en su actitud que tiene ganas de dejar las cosas en claro. "Me da pena lo que pasa con Omar Chabán, porque lo admiro como artista y lo conozco como persona y sé que nunca se hubiera imaginado algo como lo que pasó, ni en la peor pesadilla. Lo único que le pido a la sociedad es que no busque chivos expiatorios y que cada uno se haga cargo de lo que corresponde. Pero no sólo por lo que pasó en Cromañón, sino con todo lo que pasa en nuestro país, como la contaminación del agua en Ezeiza y la planta de coque de Dock Sud, que mata de cáncer. La ambición salvaje provoca estas desgracias, a mediano o largo plazo. Necesitamos un mundo de gente con mejor corazón, que piense un poco en los demás. Cromañon provocó una herida que no va a cerrar por mucho tiempo. Tenemos que aprender de esta herida".


¿Empieza una nueva etapa ahora para ustedes?

Cordera: Vamos a hacer menos shows que el año pasado, también en el Luna Park (en junio), pero más espaciados, más relajados, con menos frenesí. El año pasado hicimos diez conciertos de tres horas en quince días. Yo terminé exhausto y ¿con qué motivo?

Céspedes: Antes veíamos las cosas de otra manera, ahora, por lo menos yo, y creo que todos, estamos parados distintos en la carrera. En realidad, en la vida.

Cordera: Pero no tenemos más ambiciones, estamos en un momento de agradecimiento total, nos pasa algo muy lindo y no ambicionamos más que esto, para nosotros todo esto es mucho más que suficiente y por eso vamos a bajar un poquitito, en todo sentido. Además hay otras bandas nuevas que vienen, con una energía tremenda como Miranda!, Arbol, Callejeros (que van a tener que seguir tocando en algún momento), La Renga, Los Piojos, Catupecu machu, Los Tipitos (que me encantan), Kapanga, Vicentico, Las Pelotas..., creo que hay mucha música para darle alegría a mucha gente que no se tiene por qué engancharse fervientemente con nadie porque hay lugar para todos.

De nuevo aparecen imágenes en la mente de los músicos. Y aparece la de un camión de policía con los uniformados cantando se viene el estallido, que para Céspedes fue, con razón, surrealista. "Yo pensé: estamos perdidos loco, le gustamos a la policía", dice Cordera. "Pero no. Le gustamos a algunos seres humanos que hay detrás de un uniforme. Somos una banda que toca fibras íntimas para distinta gente".

Tras la creación de 'La Argentinidad al Palo', Bersuit, liderado por Gustavo Cordera, hace una reflexión acerca de lo pasado en Cromañón relacionándolo con el gran éxito que fue su disco "La Argentinidad al Palo".

Un éxito increible que llegó justo en un momento donde la gente necesitaba oir las letras de esas canciones que hablan de la realidad que estaba pasando.

Esta entrevista, trata principalmente sobre lo ocurrido en Cromañón y lo que nos podemos llevar de ella es que no quieren repetir la misma tragedia: "Haremos Recitales pero mas espaciados, con menos frenesi".


Fuente: Clarín

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