lunes, 13 de julio de 2009

Juan Subirá en Buenos Ayres Club

Bueno acá les dejo una nota muy interesante que saqué de bersuit.com.ar donde se habla de la presentación del disco de Juan Subirá y su presentación en Buenos Ayres Club, como les había comentado en el post anterior.

El tecladista de Bersuit Vergarabat presentó oficialmente su primer disco solista. Rock con aire a tango, en una noche plagada de invitados.

Desde la génesis misma podríamos comenzar a exponer una serie de adjetivos calificativos para describir la noche del día viernes; desde la elección del lugar, hasta los temas interpretados y las figuras que acompañaron al gran anfitrión de la velada. Partamos desde la base. El lugar elegido fue el Buenos Ayres Club, aquel donde funcionaba el tradicional Teatro Arlequines en otros tiempos. Así la gente fue acercándose pese al frío de la noche, que se cerraba cada vez más, pero que prometía música de la buena.

La pantalla ubicada a la derecha del escenario comenzó a rodar un trabajo realizado por Juan José Subirá, sobre la realización del disco en cuestión: Fisura Expuesta. “Para mí suena a rock porque los instrumentos que suenan son típicos del género: caso guitarra eléctrica, batería, bajo, teclados… pero tiene un espíritu tanguero: el tipo de letras, la melodías y el tempo de muchos temas, aunque suenen a rock tienen espiritualmente algo muy tanguero” señalaba Juan Subirá en pantalla.

No obstante, ya era tiempo de acción. La banda apareció en escena y apostó fuerte con un tema inédito para la apertura del concierto, titulado Ausente por libreta, para que la gente de a poco vaya entrando en sintonía. Bien pegadito, Al borde, track 2 del trabajo discográfico en el que Gustavo Cordera acompaña la voz de Subirá, pero que contó en esta oportunidad con la participación Nano Campoliete (quien se encargó de una de las guitarras a lo largo del show) que le aportó otro tinte a un tema con la impronta bien marcada del estilo Subirá. Para impregnarse con tinta tanguera, El tango que no silbó –cuya letra fue compuesta con Salvador Batalla- puso en primera fila al primer invitado de la noche: Patricio “Tripa” Bonfiglio en bandoneón. A continuación, Adriana Beltrán de Aguja en un Pajar, aportó su voz para cantar a duo con Campoliete Cayendo arriba. Si me vas a querer, hacelo ahora” cantaba Subirá en otro inédito: Los duros de siempre, que cerró el primer tramo de la presentación.

No podía faltar algo de Bersuit y el primero de los elegidos fue Victoria Clara, tema cuyos derechos fueron cedidos a las Abuelas de Plaza de Mayo; cantado por Daniel Suárez –compañero escenario en Bersuit- se ganó todos los aplausos. Un enorme Pájaro Negro asomó en el Buenos Ayres Club, resaltando las actuaciones de Guillermo Campano en saxo que le dio otra personalidad a la canción, como también permitió jugar, improvisar y rockear en las seis cuerdas a Hernán Kalliz. Momento íntimo, introspectivo y muy personal para Juan Subirá, que solo con su teclado se calzó al hombro Humor Linyera. No de Bersuit, pero de la dupla Cordera-Subirá en el armado del tema, Grito Feliz, de Fisura Expuesta se intercaló entre los temas antes mencionados con la incorporación de Claudia Mascheroni en voz. Con Hecho en Buenos Aires, proveniente del disco La Argentinidad al Palo y nunca antes tocado en vivo, Subirá se dio el gusto de llevarlo a cabo, con Daniel Suárez nuevamente a su lado para cantar y toda la personalidad de Pepe Céspedes en la guitarra acústica. Alberto Verenzuela dijo presente para cantar un tema de su autoría, Ilusiones, acompañado por Subirá en el acordeón, finalizando el tramo “Bersuit” del set.

Con la formación de La Salud de los Enfermos le tocó el turno al instrumental Relatos de un antisocial. “Es una locura neo-clásica” comentaba entre risas al público Juan Subirá, en referencia al tema anteriormente interpretado, cuya música es creación de Gabriel Abrego.

La esperanza de la gente vale más, que un informe sobre globalización” cantaba Carlos Rivero en el estribillo de Estación Constitución mientras los invitados seguían desfilando; el siguiente fue Frichi Fridman para la Milonga del Plomero, una de las mejor recibidas por la gente. Miguel Suárez, encargado del bajo durante toda la presentación, copó el centro de la escena para cantar un tango propio, Perdidos. Obstinato, otro de los inéditos que pasaron por el concierto, cambió el ambiente tanguero llevándolo al campo del reggae, poniendo sobre la mesa la variedad y fácil adaptación de los músicos desde un género a otro.

Pero Subirá no pudo alejarse demasiado del tango, por ende invitó a Palo Pandolfo que sumó su clásica y característica voz a Menos uno, un tango fuerte, con personalidad. Casi sin respirar, de Héctor “Limón” García, Juan cantó Hoy (tema que interpreta Bajo Fondo Tango Club); Limón no podía ausentarse, y así como en Fisura Expuesta, participó en Clásico Día, junto con Osky Righi y Alberto Verenzuela que se sumaron a la guitarra eléctrica, Pepe Céspedes en el bajo. El show estaba llegando a su fin, pero faltaba uno de los temas que marcan el alma del disco que se estaba presentando. Nos referimos a Salvavidas de Plomo, tango-rock que quedó fuera de la quinta placa de Bersuit Vergarabat (Hijos del Culo) y que Subirá no solo se dio el gusto de incluirla en su disco sino que es cantada por Andrés Calamaro. Pero Calamaro no estaba y Miguel Suarez se encargó de suplirlo, y casi con la formación de Bersuit (Carlos Martín reemplazó a Andrés Inchausti en la batería) el show terminaba bien arriba.

La gente pedía más y lo tuvo. El otro cambio, un tema de Lito Nebbia fue el paso previo a Convalecencia en Valencia, canción de esas que Bersuit no suele tocar tan frecuentemente, pero que contribuyó a que la gente terminara aplaudiendo a más no poder. Soberbia presentación de un disco interesante, con presencia, con artistas de renombre y todo el talento y despliegue de Subirá y su banda.

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